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España es el único país de Europa con más de un millón de habitantes que no tiene todavía una ley de transparencia y acceso a la información pública.
Finalmente, tras sucesivos e impresentables retrasos, todo indica que el anteproyecto de la nueva ley de transparencia será aprobado por el Consejo de Ministros mañana viernes, y que los ciudadanos contaremos con un plazo de diez días para proponer aportaciones a un texto que se pretende presentar el próximo 17 de abril en la reunión del Open Government Partnership en Brasilia.
Además, el propio desarrollo del texto se ha apoyado en un intenso trabajo de propuesta y supervisión por parte de organizaciones civiles como la coalición Pro Acceso, Pro Bono Público y otras, que llevaban ya mucho tiempo llevando a cabo un más que necesario activismo sobre el tema.
Es buen momento para que te informes y le des una lectura a los diez principios que deberían recogerse en la futura ley de transparencia y acceso a la información. Como bien dice José Luis Martí, profesor de Filosofía del Derecho de la UPF, “toda dominación social está basada en la gestión de la asimetría de la información“, y con esta ley de transparencia nos jugamos mucho como ciudadanos.
Bien desarrollada y, sobre todo, bien llevada a la práctica, puede ser un instrumento fundamental en la evolución hacia una democracia más sólida y madura, en la que se empiece a considerar al ciudadano como algo más que un simple voto que se deposita cada cuatro años.
No podemos seguir teniendo gobernantes que se amparen constantemente en la denegación, el silencio administrativo y el secretismo para ocultar información a los ciudadanos. La denegación de información y el secretismo deben ser la excepción, no la regla.
Para poner esto en marcha correctamente, lo mejor es tener ciudadanos informados. He tratado de componer esta entrada con los enlaces que me han parecido más relevantes, pero sin duda hay muchos más: añádelos, si lo consideras relevante, en los comentarios.
En los próximos días, oirás hablar bastante de la ley de transparencia, y es importante que estés informado y que tengas posturas lo más claras posibles con respecto a la misma. Nos jugamos mucho.
ACTUALIZACIÓN: Marco Nurra ha adaptado, enriquecido y traducido esta entrada al italiano, podéis verla en “Spagna, Trasparenza e OpenGovernment“.
http://www.enriquedans.com/2012/03/la-enorme-importancia-de-la-transparencia.html
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Sin Comentarios Del mismo modo que me he negado, hasta hoy, a visionar ni un solo programa de Sálvame de Luxe, anoche me negué a encender el televisor, también a conectar la radio, para asistir al masivo y difundido SÁLVAME (PATRIA) DE LUXE.
Pensaba que estaba realizando un acto voluntario, que me dignificaba, como mente individual y social, al hacer decrecer el índice de complicidad que, en contra de mi voluntad, me conecta a la clase (sin clase) política, nacional y transnacional, que nos maneja.
Pensaba, pienso, que debería haber un acrónimo, al igual que el IBEX, para designar el nivel de degradación de un político. Podría ser IDP y, claro está, las siglas acompañarían al señor (término no demostrado) Rajoy.
Anoche quise permanecer en una burbuja que me aislase de la burla y la ironía, el terrorismo ideológico sin miramientos, que suponía iba a presidir la comparecencia de un títere al que votaron, no lo olvidemos, millones de súbditos del reino al que representa, Españistán. Pero eso fue anoche.
Lo logré. Conseguí ahuyentar las medias frases, las mentiras encubiertas, la indefinición, el “yo, mí, me, conmigo” como denominador común del discurso del más claro ejemplo de tarareo político: la tarara sí; la tarara no; la tarara, madre; que la impongo yo” y me acosté, sabiendo que le arrancaba un día más a un calendario marcado no por los nombres de los días y meses, sino por las cifras de la prima de riesgo; las cantidades de dígitos infinitos con las que, no-pero-sí, nos van a sentar en la silla eléctrica de la miseria pasando antes, eso sí, por el corredor de la muerte, ahora llamado RESCATE.
Dormí, porque no he sido desalojada de mi domicilio, ni acusada de “rebeldía”actitudinal, ni despedida a causa de un ERE fruto de la mala gestión de quien sí gestiona bien su propio bolsillo y no el de su empresa. Dormí porque soy una afortunada a quien el dedo del azar (que ya no tiene ni manos) todavía no ha señalado.
Pero ha durado poco, siempre es así, ese estado de limbo (más bien purgatorio, diría yo) en el que he de refugiarme cada día si quiero sobrevivirle a la vida impuesta por los sinvergüenzas que politiquean sin conocer los rudimentos del arte noble de lo que pudo ser,un día, la política.
Esta mañana, los medios de comunicación de consumo masivo (tan cancerígenos o más que el tabaco y cualquier manipulación alimentaria genética) mostraban, alentados por la comparecencia, con desparpajo y alegría, del presidente mentiroso, su rostro más talibán, destapando y aireando, sin vergüenza, ya digo, su fundamentalismo, su tendencia hacia la infamia y la mentira, su estilo fascista y su marcada intención manipuladora.
En la radio Nacional de Españistán, he obtenido la primera pista para pensar que, por mucho que intente evitarlo, todo está programado para que asista, sí o sí, al Sálvame (patria) de Luxe. Todas las voces de los tertulianos (palabra que en demasiadas ocasiones rima con marcianos, mariano y ano) sonaban en unCara al Sol encubierto, unas más que otras, es cierto.
Ya no estaba el antiguo locutor del programa, J. R Lucas, destituido por molesto y por hilvanador de preguntas que hacían pensar al “respondedor” político que, como es el caso común, no-sabe-no-contesta si la pregunta se escapa del discurso breve, reiterativo y aprendido.
El nuevo locutor, un periodista de voz indiscutiblemente agradable, pero de preguntas tan obvias que se adivinan dictadas por “la mano alzada que mece la radio nacional”, al presentar a un periodista de LA RAZÓN, le espetaba un “buenos días, amigo”. Y así es, la amistad entre la radio y la ultraderecha es íntima, viene ya de lejos y no se quebrantará ya que jamás serán, ni una ni otra, objeto de adulterio.
Ya estaba en marcha un reality, el Sálvame (Patria) de Luxe, dirigido por un locutor que hacía su papel de sosías de Jorge Javier Vázquez aunque él, pobre, se cree, seguramente, bien distinto de éste último.
Uno de los participantes, antes de la intervención de la vice-presidenta del psoe, Valenciano (yo creo que ha sido demasiado comedida, porque sabe que están todos en el mismo barco que los náufragos, nosotros, observamos flotar mientras nos sumergen con sus errores y calabresidades) se ha atrevido, con total desparpajo, insisto, en decir que, tras las palabras de Rajoy anoche, él se ha levantado esperanzado, contento, mirando la vida de otro modo.
Digo yo que será ciego y, además, habrá visto la luz celestial de San PP brillar al otro lado del túnel, porque de lo contrario no se explica. Digo yo que basta decir que el individuo en cuestión se trata del legalmente encausado y estiradoGonzález Pons. Así nos va: hoy habla Rajoy (lo de hablar es un eufemismo, eludir y mentir mantienen mayor exactitud semántica) y nos penetra la esperanza; ayer declara Draghi y la bolsa sube y los mercados se levantan…(y el patio de mi casa es particular, cuando llueve se moja, igual que los demás…)
Terrorismo y manipulación, sin estilo, que puede ser considerado un agravante significativo. Si Rajoy y sus palabras-mentira o las intencionadas y tendenciosas frases equívocas de Draghi (quien, recordemos, es íntimo deMario Monti, de los jesuitas, se dice que masón hasta la médula y, lo que es demostrable e indiscutible, animador de la estafa y robo perpetrado porGoldman Sachs entre otras operaciones ocultamente-mafiosas) son los aires que mueven la conciencia colectiva, cual veleta manipulada y frágil, apague usted y vayámonos. No me pregunte dónde. No sé qué responderle.
En la página oficial de la Moncloa, ya deben tener las mejillas virtuales descarnadas de tanta bofetada y escriben, con comedidas palabras, el titular siguiente: RAJOY DICE QUE NO TOCARÁ LAS PENSIONES Y ASEGURA QUE NO ACEPTARÁ QUE LE DIGAN DÓNDE TIENE QUE RECORTAR. Como es de suponer, el titular ya deja entrever con la personalización inicial (“Rajoy dice que…”) que esperemos lo contrario a no mucho tardar.
Como remate, en actuación que podríamos comparar con las intervenciones al estilo más puramente freeky de esa tal Karmele Marchante en el Sálvame, sin patria, de Luxe, el locutor del programa de RNE R1, El día menos pensado, entrevista al representante de CIU Pere Macías y le pregunta si es cierto que el gobierno catalán gasta una cantidad importante en “impulsar y mantener” el independentismo (500 millones al año), afirmación de la que no evita citar la fuente (LA RAZÓN).
Ahora resulta que la cósmica cifra defraudada, a nosotros, por BANKIA, queda tan lejos que, por decretazo de LA RAZÓN y los talibanes mentirosos compulsivoinformadores, la memoria nos falla e invertir en mantener una lengua no es tal concepto sino fomentar el independentismo, cosa que, si nos ponemos así, hace el Instituto Cervantes desde tiempo inmemorial. Ya ven: un Sálvame, Patria, de Luxe que no cesa, como el rayo de M. Hernández, versión pobre y mediáticamente terrorista.
Marx lo dijo, con gran acierto: “La historia tiende a repetirse, la primera vez, sucede en forma de drama y la segunda en forma de farsa”. Así asistimos, aunque queramos evitarlo, a un espectáculo de ínfima calidad, esta farsa política de Sálvame, Patria, De Luxe, en la que, además suponen, quienes nos manipulan y creen representarnos, que los representados, nosotros, tenemos menos cerebro que una ameba y estamos dispuestos a tragar con todo.
Yo, continuo pensando que no lo van a lograr, que no van a destrozar nuestra conciencia colectiva, a pesar de que cada día nos obliguen a ser público de un infame espectáculo y nos hagan experimentar, inevitable y reiteradamente, los dolorosos dilemas del creer, como les llama Z. Baugman.
Léelo, junto con otros artículo sy notícias de actualidad en : PORTAL LIBERTARIO OACA, DIARIO OCTUBRE, LINEA 36, PENSAMENTS I CIRCUMSTÀNCIES
http://lamoscaroja.wordpress.com/2012/09/11/un-episodio-mas-de-salvame-patria-de-luxe/
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Sin Comentarios Ciu empezó con la ley ómnibus y estos señoritos del pp han arrasado el resto del cortijo, algunos nos opusimos en su día y lo seguimos haciendo, ahora que también tocan al resto, no debería haber impedimento para configurar un frente amplio y plantarles cara en todos los terrenos.
Creo que no hace falta ser rojo para darse cuenta que el Gobierno Rajoy se excedió absolutamente en sus funciones, y sin respetar ni a su propio programa electoral, y menos que menos a su propio pueblo y a sus propios votantes. Una encuesta echada a rodar por el diario “Público” revela que si mañana hubiesen elecciones, menos de 100 votantes sobre más de 2000 lo volverían a votar. Es decir, el 5 %. ¿Está claro que todos se consideran estafados, propios y extraños, salvo una ínfima minoría que se beneficia de la situación?
http://aldeaspotemkin.blogspot.com.es/2012/07/ha-sobrepasado-el-gobierno-espanol-los.html
DENUNCIA, ECONOMÍA, OPINION
Sin Comentarios Si lo hemos entendido bien, y no era fácil porque somos un poco bobos, la economía financiera es a la economía real lo que el señor feudal al siervo, lo que el amo al esclavo, lo que la metrópoli a la colonia, lo que el capitalista manchesteriano al obrero sobreexplotado.
La economía financiera es el enemigo de clase de la economía real, con la que juega como un cerdo occidental con el cuerpo de un niño en un burdel asiático. Ese cerdo hijo de puta puede hacer, por ejemplo, que tu producción de trigo se aprecie o se deprecie dos años antes de que la hayas sembrado.
En efecto, puede comprarte, y sin que tú te enteres de la operación, una cosecha inexistente y vendérsela a un tercero que se la venderá a un cuarto y este a un quinto y puede conseguir, según sus intereses, que a lo largo de ese proceso delirante el precio de ese trigo quimérico se dispare o se hunda sin que tú ganes más si sube, aunque te irás a la mierda si baja.

Si baja demasiado, quizá no te compense sembrarlo, pero habrás quedado endeudado sin comerlo ni beberlo para el resto de tu vida, quizá vayas a la cárcel o a la horca por ello, depende de la zona geográfica en la que hayas caído, aunque no hay ninguna segura. De eso trata la economía financiera.
Estamos hablando, para ejemplificar, de la cosecha de un individuo, pero lo que el cerdo hijo de puta compra por lo general es un país entero y a precio de risa, un país con todos sus ciudadanos dentro, digamos que con gente real que se levanta realmente a las seis de mañana y se acuesta de verdad a las doce de la noche.
Un país que desde la perspectiva del terrorista financiero no es más que un tablero de juegos reunidos en el que un conjunto de Clicks de Famóbil se mueve de un lado a otro como se mueven las fichas por el juego de la Oca.
La primera operación que efectúa el terrorista financiero sobre su víctima es la del terrorista convencional, el del tiro en la nuca. Es decir, la desprovee del carácter de persona, la cosifica. Una vez convertida en cosa, importa poco si tiene hijos o padres, si se ha levantado con unas décimas de fiebre, si se encuentra en un proceso de divorcio o si no ha dormido porque está preparando unas oposiciones.
Nada de eso cuenta para la economía financiera ni para el terrorista económico que acaba de colocar su dedo en el mapa, sobre un país, este, da lo mismo, y dice “compro” o dice “vendo” con la impunidad con la que el que juega al Monopoly compra o vende propiedades inmobiliarias de mentira.
Cuando el terrorista financiero compra o vende, convierte en irreal el trabajo genuino de miles o millones de personas que antes de ir al tajo han dejado en una guardería estatal, donde todavía las haya, a sus hijos, productos de consumo también, los hijos, de ese ejército de cabrones protegidos por los gobiernos de medio mundo, pero sobreprotegidos desde luego por esa cosa que venimos llamando Europa o Unión Europea o, en términos más simples, Alemania, a cuyas arcas se desvían hoy, ahora, en el momento mismo en el que usted lee estas líneas, miles de millones de euros que estaban en las nuestras.
Y se desvían no en un movimiento racional ni justo ni legítimo, se desvían en un movimiento especulativo alentado por Merkel con la complicidad de todos los gobiernos de la llamada zona euro. Usted y yo, con nuestras décimas de fiebre, con nuestros hijos sin guardería o sin trabajo, con nuestro padre enfermo y sin ayudas para la dependencia, con nuestros sufrimientos morales o nuestros gozos sentimentales, usted y yo ya hemos sido cosificados por Draghi, por Lagarde, por Merkel, ya no poseemos las cualidades humanas que nos hacen dignos de la empatía de nuestros congéneres.
Ya somos mera mercancía a la que se puede expulsar de la residencia de ancianos, del hospital, de la escuela pública, hemos devenido en algo despreciable, como ese pobre tipo al que el terrorista por antonomasia está a punto de dar un tiro en la nuca en nombre de Dios o de la patria.
A usted y a mí nos están colocando en los bajos del tren una bomba diaria llamada prima de riesgo, por ejemplo, o intereses a siete años, en el nombre de la economía financiera.
Vamos a reventón diario, a masacre diaria y hay autores materiales de esa colocación y responsables intelectuales de esas acciones terroristas que quedan impunes entre otras cosas porque los terroristas se presentan a las elecciones y hasta las ganan y porque hay detrás de ellos importantes grupos mediáticos que dan legitimidad a los movimientos especulativos de los que somos víctimas.
La economía financiera, si vamos entendiéndolo, significa que el que te compró aquella cosecha inexistente era un cabrón con los papeles en regla.
¿Tenías tú libertad para no vendérsela? De ninguna manera. Se la habría comprado a tu vecino o al vecino de tu vecino. La actividad principal de la economía financiera consiste en alterar el precio de las cosas, delito prohibido cuando se da a pequeña escala, pero alentado por las autoridades cuando sus magnitudes se salen de los gráficos.
Aquí están alterando el precio de nuestras vidas cada día sin que nadie le ponga remedio, es más, enviando a las fuerzas del orden contra quienes tratan de hacerlo.
Y vive Dios que las fuerzas del orden se emplean a fondo en la protección de ese hijo de puta que le vendió a usted, por medio de una estafa autorizada, un producto financiero, es decir, un objeto irreal en el que usted invirtió a lo mejor los ahorros reales de toda su vida.
Le vendió humo el muy cerdo amparado por las leyes del Estado que son ya las leyes de la economía financiera, puesto que están a su servicio.
En la economía real, para que una lechuga nazca hay que sembrarla y cuidarla y darle el tiempo preciso para que se desarrolle. Luego hay que recolectarla, claro, y envasarla y distribuirla y facturarla a 30, 60 o 90 días. Una cantidad enorme de tiempo y de energías para obtener unos céntimos, que dividirás con el Estado, a través de los impuestos, para costear los servicios comunes que ahora nos están reduciendo porque la economía financiera ha dado un traspié y hay que sacarla del bache.
La economía financiera no se conforma con la plusvalía del capitalismo clásico, necesita también de nuestra sangre y en ello está, por eso juega con nuestra sanidad pública y con nuestra enseñanza y con nuestra justicia al modo en que un terrorista enfermo, valga la redundancia, juega metiendo el cañón de su pistola por el culo de su secuestrado.
Llevan ya cuatro años metiéndonos por el culo ese cañón. Y con la complicidad de los nuestros.
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/08/13/actualidad/1344875187_015708.html
“¡Recortes a los pobres…
… y rescates a los ricos!”
Vídeo sobre el tema: “NO RESCATE DE LOS BANCOS CON DINERO PÚBLICO”:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=WuyS6x77WHc
¡¡QUE NO NOS ROBEN MÁS NUESTRO DINERO, PARA BENEFICIO DE UNOS CUANTOS SINVERGÜENZAS!!
Desde que empezó la crisis económica originada en el sector financiero (bancos, cajas y entidades de crédito) hemos oído toda clase de justificaciones falaces para realizar el rescate de las entidades, desde el “demasiado grandes para caer”, hasta “los rescates no costarán ni un solo euro al erario público”.
Para más información sobre ¡Democracia Real Ya! – Albacete,
escribir un e-mail a la dirección: albacete@democraciarealya.es.
E-mail: democraciarealalbacete@gmail.com
Blog del grupo local.
Facebook, Twitter: #DemocraciaRealYaAlbacete, @DRYalbacete, #!/DRYalbacete
Y su página nacional DRY.
#GLOBALREVOLUTION, ACTIVISMO, DENUNCIA, OPINION
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Artículos | 01/09/2012 – 00:00h

Lo que estamos viviendo en el contexto de la crisis, en España y en el mundo, es la transición del Estado de bienestar al Estado de malestar.
En la convención republicana de Estados Unidos, que tuvo lugar en Tampa esta semana, se aclamó un programa calcado del presupuesto que presento en el Congreso Paul Ryan, el líder más carismático de la derecha.
Recortes presupuestarios a tope en las prestaciones sociales, reducción masiva de impuestos a los más adinerados y a las grandes empresas y mantenimiento de impuestos a los sectores medios y bajos.
Así se supone que se reduce el déficit presupuestario (sobre todo por los recortes) y se estimula la inversión (porque se espera que los ricos inviertan con el dinero disponible en contra de la evidencia empírica de los últimos 20 años). Pero, ¿que más da?
Ya se encuentran siempre economistas a sueldo para hacer una gráfica que justifique cualquier cosa. Se trata de quien tiene el poder de hacerlo.
Los republicanos controlan la Cámara de Representantes, gracias a la ingenuidad de Obama.
Y si Romney y Ryan llegan a la Casa Blanca, será el llorar y el crujir de dientes para la castigada sociedad estadounidense, con el apoyo de la mayoría de hombres blancos que son tan racistas como antigobierno por ideología.
Lo mas espectacular es el proyecto de liquidación gradual de Medicare, el programa de salud pública de Estados Unidos destinado a los mayores.
Puede imaginarse una política mas descarnadamente antisocial que retirar la cobertura de sanidad a los desprotegidos en su jubilación?
Era impensable hace un tiempo, pero en tiempos de crisis todo es posible. Incluso el que una crisis financiera generada por los financieros desemboque en salvar a las instituciones financieras y recompensar a sus ejecutivos en salarios e impuestos para, en cambio, penalizar a los mas necesitados quitando elementos esenciales de su protección social.
Pero esto no es, como sabemos, sólo una cuestión de política estadounidense. La estrategia de Merkel y demás dirigentes europeos, con Rajoy jaleando para que salven al país, y a él de paso, no es diferente.
Se trata de aprovechar el miedo de los ciudadanos para llegar al poder, hacer creer que hay que elegir entre austeridad y caos, y liquidar, con el apoyo de un empresariado de cortas miras, lo que era la clave de la sociedad europea: el Estado de bienestar

Es ahora o nunca.
Hay que dejar de pagar a los parados porque en el fondo son jóvenes vagos sin respeto a la autoridad.
A los pacientes porque consumen excesivos fármacos (y ¿cómo si no prosperarían las empresas farmacéuticas?).
A los profesores que no se resignan a ser gestores de almacenamiento de niños en lugar de educadores.
E incluso a estos funcionarios públicos exaltados como héroes de la sociedad, bomberos, policías y demás agentes de seguridad, malpagados, maltratados y obligados a veces a pegar a quienes con ellos se solidarizan.

Se argumenta que en tiempo de crisis no da para estos lujos.
Olvidando que sólo se sale de la crisis con productividad y competitividad, lo cual requiere educación, investigación, servicios públicos eficientes. Las cuentas de la vieja de Rajoy no sirven para una economía moderna.
El problema no es gastar más de lo que se ingresa sino gastarlo mal en lugar de invertirlo en recursos humanos y de emprendeduría que puedan acrecentar la economía real y generar más riqueza.
Una estupidez recorre Europa: la idea de que el Estado del bienestar es excesivamente caro y además insostenible porque el envejecimiento de la población conlleva menos activos y muchos más dependientes y, además, más caros estos últimos porque no tienen la decencia de morirse cuanto toca.
En el fondo se trata del triunfo de una mentalidad en que la vida es para producir y consumir y cuando ya no da más hay que eliminar el desecho o reducirles las prestaciones en consonancia con su irrelevancia.
Pues, ¿saben qué? En términos estrictamente técnicos, no es así.

El Estado de bienestar es la base de la productividad, además de la solidaridad social.
En el libro que publique hace unos años con Pekka Himanen sobre el modelo finlandés mostramos cómo la productividad y competitividad de Finlandia, entre las más altas de Europa y superiores a la teutona,
estaban basadas en la calidad del capital humano, de la educación, de las universidades, de la investigación.
Y también de la salud publica (sin corpore sano no hay mens sana).
De modo que hay un circulo virtuoso: el Estado del bienestar genera capital humano de calidad que genera productividad que permite financiar sobre bases no inflacionistas el Estado del bienestar.

Si se desconectan, se hunden los dos.
Porque el tan cacareado desfase entre activos y pasivos olvida que en esa ratio entre el numerador de pasivos y el denominador de activos lo importante no es el número en sí sino cuánta productividad generan los activos para pagar por el costo de sostener a los pasivos.
Si además las prestaciones sociales se realizan con un Estado de bienestar dinámico y apoyado en tecnologías de información, se abaratan costos.
De modo que es sostenible a condición de generar productividad en la economía y disminuir ineficiencia (que no empleo) en el Estado mediante una modernización organizativa y tecnológica del sector público.
Pero hay algo aún más importante.
El Estado de bienestar no fue un regalo de gobiernos o empresas.
Resultó en el periodo 1930-1970 (según países) de potentes luchas sociales que consiguieron renegociar las condiciones del reparto de la riqueza.
Y como resultado se estableció una paz social que permitió centrarse en producir, consumir, vivir y convivir.
Hoy día se están cuestionando las bases de esta convivencia. Mal cálculo para sus promotores.
Porque la destrucción deliberada del Estado de bienestar conducirá a la entronización de un Estado de malestar de siniestros perfiles. Pero esto no acaba así.
Nuevos movimientos se están gestando, uniendo indignados y sindicatos.
Y de ahí puede surgir un nuevo Estado y un nuevo bienestar.
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MARCOS GUARDIOLALa obtención del derecho a la atención sanitaria ha sido una de las conquistas sociales más importantes de la segunda mitad del siglo XX, un bien público equiparable al derecho al voto, la educación o tener una pensión.
Un referente histórico de los países con sistemas sanitarios públicos financiados directamente con impuestos fue el National Health Service británico, que en 1948 propuso una asistencia preventiva y curativa para “todo ciudadano sin excepción”.
Junto a Reino Unido, los países nórdicos y otros países europeos siguieron procesos parecidos estableciendo sistemas sanitarios según los principios de financiación pública, acceso universal y una amplia oferta de servicios sanitarios con independencia de los ingresos, posición social o lugar de residencia.
En España ese proceso fue tardío. Durante el periodo final de la dictadura franquista, dos tercios de la población tenían alguna cobertura sanitaria.
En 1978, cuando la Constitución estableció el derecho a la protección de la salud ciudadana, cuatro de cada cinco personas estaba ya cubierta por la Seguridad Social.
En 1986 se produjo un cambio fundamental cuando la Ley General de Sanidad sentó las bases de un Sistema Nacional de Salud (SNS) que amplió la cobertura y proveyó atención sanitaria de mayor calidad para casi toda la población.
En esos mismos años, sin embargo, el sector sanitario público se situó bajo el punto de mira de Gobiernos conservadores, instituciones internacionales y grandes empresas (farmacéuticas, seguros, tecnológicas y hospitalarias), aumentando progresivamente la presión para mercantilizar la sanidad. La razón es fácil de entender: en una fase de estancamiento capitalista y reducción de beneficios, la atención sanitaria era un lugar ideal para hacer negocios.

En 1987 y 1993, dos relevantes informes del Banco Mundial ya plantearon la necesidad de adoptar criterios mercantiles, desinstitucionalizar la atención sanitaria y otorgar un mayor papel a las aseguradoras y prestadores privados de servicios.
No olvidemos que los sistemas sanitarios público y privado son como “vasos comunicantes”: para que el privado tenga posibilidades de lucro primero hay que desprestigiar, debilitar o “parasitar” al público.
En 1991, el Informe Abril se convirtió en el primer intento serio de promover la mercantilización del sistema sanitario en España. Se abogaba por mejorar su eficiencia mediante la separación de la financiación pública de la provisión de servicios o la instauración de conceptos como la “prestación adicional” y “complementaria” cofinanciados por el usuario.
Los argumentos ideológicos, repetidos desde entonces hasta la saciedad, son bien conocidos: el sector público es “insostenible” y “burocrático”, el sistema privado es “más eficiente” que el público, “la salud pertenece al ámbito personal”, los usuarios son responsables de “abusar de la sanidad”.
Ni la investigación científica ni la propia OMS confirman esos supuestos.
La sanidad pública es más equitativa (sobre todo cuando tiene financiación suficiente finalista), eficiente (sobre todo si se impulsa la atención primaria) y tiene más calidad que la privada (con las excepciones del confort y el tiempo de espera).
A finales de la década de los noventa, el proceso mercantilizador se acelerará.
En 1997, bajo el Gobierno de José María Aznar, el PP aprobó (con el apoyo de PSOE y PNV) la Ley 15/97 que permitía la entrada de entidades privadas en la gestión de los centros sanitarios públicos, y en 1999, con la construcción y gestión del hospital de La Ribera en Alzira, se abrió el camino a la mercantilización de la sanidad y el fomento a “modelos de negocio” privados.
La Generalitat valenciana del PP de Eduardo Zaplana lo puso en manos de un consorcio formado por el grupo Ribera (gestión sanitaria), Adeslas (aseguradora médica), Lubasa (inmobiliaria) y Dragados (constructora).
En Madrid, la cesión en 2005 del hospital de Valdemoro a la empresa de capital sueco Capio se convirtió, bajo el PP de Esperanza Aguirre, en la punta de lanza de la construcción de centros privados.
En Cataluña se configuró históricamente un sistema de gestión sanitaria mixto donde junto a los hospitales públicos hay una extensa red de centros semipúblicos con una amplia presencia de instituciones locales y grupos privados y eclesiásticos, y un modelo público con una concepción empresarial.
En 1995 se aceptó el ánimo de lucro en la gestión de la sanidad pública, y las sucesivas reformas legales de CiU y el tripartito (PSC, ERC; ICV-EUA) reforzaron aún más el llamado “modelo catalán”.
La reforma del Institut Català de la Salut de 2007 y la llamada ley Ómnibus contemplaron la posibilidad de que los hospitales públicos alquilaran operadores privados en las plantas cerradas o los quirófanos que dejaran de operar por las tardes.
A lo largo del proceso histórico sucintamente resumido, las estrategias para mercantilizar y privatizar la sanidad han sido permanentes, un goteo constante.
El resultado ha sido reducir progresivamente la capacidad asistencial de los centros públicos, cerrándose camas, consultas y quirófanos hospitalarios, restringiendo urgencias ambulatorias y alargando las listas de espera.
A decir de políticos tan significados como Esperanza Aguirre o Artur Mas, se trata de reducir la sanidad pública a su “núcleo básico” manteniendo la gratuidad de los servicios sanitarios imprescindibles.
Si las clases medias dejan el sistema público, este se debilitará y convertirá básicamente en un sistema de y para los pobres.
Bajo el discurso de una supuesta insostenibilidad financiera, haber “vivido por encima de nuestras posibilidades” y con una población enshock por la crisis actual, tras el goteo, llega ahora el turno al chorro de agua helada en forma de un Real Decreto Ley (RDL 16/2012, 20 de abril) que comporta pasar de un sistema nacional de salud a un sistema tripartito basado en los seguros sanitarios para los ricos, la seguridad social para los trabajadores y la beneficencia para el resto de personas.
El RDL del Gobierno del PP es una contrarreforma sanitaria que nos lleva tres décadas atrás.
Primero, porque se pasa de un sistema financiado con impuestos directos a un sistema basado en la financiación de un modelo de seguros con el pago del afiliado (asegurado) o el protegido (beneficiario) por la Seguridad Social y numerosos copagos.
Segundo, porque se renuncia a la atención sanitaria universal excluyendo a los sectores más débiles de la sociedad española: inmigrantes sin papeles y discapacitados con una discapacidad menor del 65%, entre otros colectivos.
Tercero, porque se establecen tres niveles de servicios sin definir aún, lo que apunta a una reducción de las prestaciones básicas y la generación de un sistema de beneficencia que “arrastrará” a la clase media hacia los seguros privados con prestaciones complementarias sometidas a repago.
Millones de pensionistas, cuya economía raya en la subsistencia, deberán realizar “repagos” (un “impuesto sobre la enfermedad”) según su nivel de renta (una gestión que es compleja e injusta), y pagar por fármacos que sirven para “síntomas menores”.
Y cuarto, ya que se niega la sanidad a inmigrantes o personas enfermas socialmente excluidas, el “nuevo” sistema acarreará problemas de salud pública con la saturación de los servicios de urgencias y la probable aparición de epidemias.
Además, es un modelo implantado en forma autoritaria y anticonstitucional que producirá graves problemas de salud y desigualdades, especialmente en pobres, enfermos crónicos, discapacitados y quienes deban desplazarse a los centros sanitarios.
Ese modelo significa “avanzar” hacia una sanidad mercantilizada, injusta, que rompe el concepto de ciudadanía y solidaridad social, que abre paso al clasismo, la desigualdad y es el fin del derecho universal a la sanidad y la salud.
Los sistemas de sanidad públicos, accesibles, con organización y gestión esencialmente públicas y una elevada calidad de prestaciones, ofrecen resultados globales de salud mejores que otros modelos.
Que el sistema sanitario público pueda mejorar su eficiencia (con más atención primaria y menos gasto farmacéutico), calidad (con más atención en salud mental por ejemplo) y equidad (protegiendo a toda la población) no puede ser excusa para que las fuerzas económicas y políticas que favorecen la mercantilización sanitaria destruyan un modelo conseguido a través de largas luchas sociales.
La atención sanitaria debe ser un derecho ciudadano independientemente de la condición social y el lugar donde se viva y no una mercancía que solo consuman los “clientes” que puedan pagarla.
Joan Benach es profesor de Salud Pública y miembro de GREDS-EMCONET (UPF). Su último libro publicado es La sanidad está en venta (Icaria). Firman también este artículo Carles Muntaner, Gemma Tarafa y Clara Valverde.
http://elpais.com/elpais/2012/07/06/opinion/1341595001_910539.html
Para que nos enteremos todos:

Ribera Salud-Capio, un tándem valenciano-sueco casi a medida para la privatización de la sanidad
Los sanitarios ven el nuevo modelo sanitario como un atentado a la salud | elmundo.es

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Sin Comentarios Siempre que te pregunto: qué, cuándo, cómo y dónde, tú siempre me respondes: quizás, quizás, quizás. Y así pasan los días, y yo, desesperando, y tú, tú contestando: quizás, quizás, quizás.
Canción popular
Quizá tratan de engañarnos, quizá lo consiguen, quizá nos toman el pelo, señores. Quizá nos ponen un teatro delante, con ágape de ancas de ranas y ondas alfa, que nos hacen segregar endorfina para hacernos sentir estupendamente.
Quizá nuestra debilidad nos hace temerosos y torpes. Quizá una visión perversa del mundo corresponde más con la realidad que los anuncios de Cocacola. Quizá los secretos no sean descubiertos nunca. Quizá al mentiroso no se le coja antes que al cojo. Quizá el hombre blanco no tiene de serpiente sólo la lengua.
Quizá la serpiente guarde el conocimiento para ella. Siempre que las ranas le preguntan, qué, cuándo, cómo y dónde, ella siempre responde, como la canción, quizá, quizá, quizá. Por eso, quizá la historia se escribe a base de conspiraciones. Quizá. Dicen que la información es poder. Quizá las grandes oligarquías saben cosas que el resto ignoramos.
Quizá seamos demasiados, y tenemos que ser controlados por estos banqueros altruistas. Pero quizá tenemos que apagar la televisión para pescar la Verdad con anzuelo en el océano de mentiras de la selva en la que habitamos.
Quizá nuestro cerebro está haciendo cosas que nosotros ignoramos. Quizá nuestros móviles también. Quizá dejamos los gobiernos al frente de los mayores terroristas del planeta. Quizá el planeta está hueco y quizá todos los astros lo están.
Quizá nos engañan con el idioma, como cuando dicen “premio Nobel de la Paz”. Quizá Milton Friedman fuera el responsable de la muerte de millones de personas. Quizá el FMI desprecia a las ranas. Quizá el quincemayismo tiene un origen oscuro y está dirigido por la banca.
Pero quizá se les vaya de las manos y esta jungla no pueda digerir el movimiento y tenga que vomitarlo en las caras de esos hombres satisfechos de sí mismos, esos American Psycho, que quizá sólo se preocupan por conseguir la tarjeta de visita más perfecta.
Quizá con el dinero del Vaticano se puede erradicar el hambre en el mundo. Quizá, señores, vivimos en un mundo hipócrita con una doble moral. Quizá se pueden llevar a cabo las mayores iniquidades mientras no se sepa, mientras no se diga.
Todo lo que se oculta y no se hace a las claras es
porque no es bueno. Si no se diría. Si no, los millones de documentos clasificados por la NASA quizá se revelaran a todas las ranas. Quién pudiera pillar esos millones de papelitos y leerlos uno por uno y ponerlos en Internet.
Las ranas quieren saber, pero quizá el dinero está estropeándolo todo. Quizá las ranas no sepan qué hacer con todo ese conocimiento y sea peligroso. Quizá los placeres más refinados y las mejores cosas de la vida sólo las hayan disfrutado pequeñas élites a lo largo de la historia.
Dice David Ares que para apreciar las cosas hay que saber. ¿Cómo disfrutaremos de un cuadro si no sabemos nada de pintura? Quizá exija mucho esfuerzo, por eso la mayoría de las ranas centra su atención en los eventos que atraen a la masa; ven el fútbol y creen en lo que cree la mayoría. Y ya saben lo que dicen, donde hay mucha gente, huele a mucho a mierda.
Quizá las ranas tengan que ganárselo, quizá su deber sea mejorarse cada día para saber más y llegar a ser cada vez más quien de verdad sean, como dice el vetusto Sampedro. Quizá cada uno tiene lo que se merece y siempre haya sido así. Hasta ahora…
Quizá no podemos creernos nada, pero quizá las ranas quieran creer en el proyecto del rayo azul. Quizá la ciencia inventa explicaciones como las inventaban los mitos. Quizá el ansia de explicar lo que aún no tiene explicación lleve a las repuestas
más absurdas. Porque quizá no estamos solos en el Universo, y quizá hay muchos universos, y quizá vivimos en once dimensiones, y quizá las numerosas partículas subatómicas encontradas en los ciclotrones no existen y son caras distintas de una misma partícula.
Quizá las teorías más apoyadas están equivocadas. Quizá la teoría de Darwin es la estupidez más grande que podamos habernos comido con patatas a lo largo de la historia del hombre. Quizá es un invento más, como la eugenesia, como la herencia genética o la voluntad divina.
Quizá no venimos del mono, ni de la Virgen, ni de E.T. Aunque quizá el extraterrestre tenga que sentarse en una silla a explicar tranquilamente unas cuantas de cientos de cuestiones. O el intraterrestre. Porque quizá, señores, nuestro pasado y nuestro futuro está en las estrellas. Quizá y sin quizá.
http://www.nuevoordenmundial.es/2011/08/05/quiza-quiza-quiza/
ACTIVISMO, DENUNCIA, ECONOMÍA, OPINION
Sin Comentarios Escrito por: kikamondelo el 29 Ago 2012 - URL Permanente
Una orquesta desafinada y sin director. Esto es hoy la Unión Europea.
Vamos, que no es la del Titanic porque aquélla, cuentan, tocaba bien.
Ésta no. Parece un coro de gatos que maúllan cada uno por su lado el Himno a la Alegría de Beethoven.
Un caos total.
Mientras, el barco se hunde irremediablemente; pero cualquier cosa vale, en el continente y en España, para desviar la atención del europeo de a pie, sangrado hasta la muerte para satisfacer a los señores del dinero cibernético.
Porque otro no tienen.
Buenos sí, el que corre en los paraísos. Pero su cifra está muy alejada de la que manejan estos maestros del genocidio, “sofisticados y expertos” inversores que hacen dinero por dinero.
Y un dinero hecho con el no menos “sofisticado” negocio del ladrillo. Muy emprendedores-innovadores ellos haciendo casas.
Y moda en talleres en Brasil o Marruecos, con manos infantiles y esclavas.
Hasta Alemania un día sale en El País en recesión técnica y al día siguiente el mismo diario, sin ruborizarse siquiera, le da un crecimiento del 0,1 por cien.
En lo que parece que son más persistentes es en afirmar que “ha caído” la confianza empresarial en ese mascarón de proa de la neoburrez que es Deuctheland.
Claro. No venden ni una escoba. Porque, aunque en esto como en otra cosas nadie da una cifra igual, su mercado estaba en Europa en general, incluidos los “cerdos” PIIGS.
Un guirigay.
El gobierno de Rajoy, lleno de expertos que, ya se sabe, gestionan mejor que la izquierda, va este viernes por su tercera reforma financiera.
En total, con ella sumamos cinco.
Soria se pelea con Montoro, dueño y señor de los impuestos, a cuenta de más impuestos a las energías renovables y ¿reajuste? impositivo del sector energético.
Hay que cuidar la puerta giratoria; de ministro a consejero de Endesa. Un decir.
Desde luego, hay que “emprender” la senda de aprovechamiento de la centrales nucleares, que son las más limpias de todas las energías: matan calladamente, sin sangre ni otras cosas desagradables. Véase Fukushima.
Y en Europa, al señor “normal”, Paquito Hollande, parece que le gusta la partitura de la angelita.
Ni siquiera asiste a las reuniones de la eurozona. En un pronto se fue y ahora, desde su isla que mantiene aislado al continente, clama al cielo para que se tomen medidas que impidan su desintegración.
David hijo, estas cosas se piensan ante de coger los bártulos y marcharse. Y antes de coger a Milton Friedman y aplicarlo a pies juntillas.
Tienes una crisis de caballo, darling, pero tu política en UK te ha llevado adonde estás: a punto de tirarte en plancha al precipicio, fin del camino que tomaste nada más llegar al 10 de Downing Street.
Rajoy suplica y según cuentan los medios, su actuación frente a Europa se limita a telefonear una y otra vez; y decir sin descanso que él ya ha hecho los deberes y merece el premio de la compra de deuda española por el BCE, MEDE o el organismo que sea: “La pelota esté en el tejado de Bruselas”.
Estamos ante un auténtico manicomio regentado por la banca alemana, donde tiene encerrados a los dirigentes europeos sometiéndoles a abundantes dosis de austeridad que están acabando con el continente, incluida Alemania.
¿Qué es esto? Locura de unos orates avarientos. Y el refrán popular, empirismo puro y duro de siglos, dice que la avaricia rompe el saco.
No estoy dispersa. Europa está dispersa entre la teoría y la práctica, ambas en franca competencia.
Y ya se ha destapado la caja de los truenos: cada vez son más voces que hablan de la desintegración del euro. Ya no es tabú.
Yo tengo muchos puntos de coincidencia con Viçens Navarro; pero está convencido de que Alemania no dejará caer a la moneda europea. Yo creo que a la fuerza ahorcan. Sobre todo cuando se es tan incompetente como la banca-capital GENOCIDA alemán.
El 6 de septiembre viene la angelita a ver a Rajoy; el 12 el constitucional germano dictamina sobre la legalidad del MEDE.
Bobadas.
El consumo cayó el último trimestre de 2011; más bien se desplomó.
Ahí estaba el desvío del déficit.
Y lo dicen ahora, a finales de agosto de 2012.
Porque no creo que se llegue con este euro más allá del 1 de octubre; si lo hiciera, “gloriosa” iba a ser la campaña de navidad, precedida por un incremente del IVA, en algunos casos del 17 por ciento, y el robo de la paga de ídem a los trabajadores públicos.
Un desparrame de consumo que rematará a las pequeñas y medianas empresas.
Y Merkel jugando a dejar al albur de los mercados a España, no sea que nos volvamos indolentes.
Gracias a ella, ya tenemos 2,7 millones de niños pobres.
A ella y a la poca enjundia de los mandamases nacionales de la UE, que parecen niños de parvulario llevados ante la directora, que no la propietaria, del colegio.
Señora, o lo que sea, angelita con minúsculas, ha hundido ya Europa. Y con ella al mundo. ¿Dónde va a meterse cuando se consume su quiebra desordenada?
Poca razón tiene Felipe y sí mucha cara. No le tembló la voz en los extintos desayunos de Ana Pastor, al decir que “sí, se diseñó mal la Unión en su base”, pero, pelillos a la mar. Ahora es el momento de la deuda.
No deuda, aclaro yo.
Vaya, que se construye una casa con cimientos pésimos y eso es cosa baladí.
Un morro que se lo pisa.
Pero sí acierta cuando dice que ni Italia ni España se pueden rescatar.
Bueno sí: se le da al botoncito del BCE y se vuelve a crear, para entrar en calor sólo, un 1,2 billones de euros. Eso sí, si cumplimos más condiciones económicas macro-micro o medio pensionistas.
¿Bastarán para tapar el agujero del ladrillo español y la inmensa deuda privada italiana? Me da que no.
Será como las inyecciones de diciembre y febrero del BCE, FMI, UE y FED: casi 3 billones de dólares tirados al pozo sin fondo de la BANCA GENOCIDA.
Yo propongo otra solución: que nos maten a todos antes de que adelgacemos mucho, y nos vendan como comida para los perros de esos 9 millones de ¿seres? que torturan y exterminan sin problema alguno a los siete mil millones de personas que vivimos en la Tierra.
El problema de esta “solución-rescate” es que los mercados puedan tragar más dinero ciber. Ya saben que no existe. Y en algún momento tendrán que repartir beneficios a sus clientes. Repartir humo, claro.
No sé yo si sus inversores, los de los bancos en la sombra, la mala sombra, y los de los hedge funds con abultadas carteras, tragarán más estos juegos de ilusionismo. Mejor de estafa pura y dura.
Insisto en que no estoy dispersa. La dispersión está en Europa, que no sabe ni lo qué se lleva entre manos.
No se sostiene. El sistema cae. Muere de éxito; éxito de crear dinero de la nada absoluta. Porque no hay nada real que respalde a ese mundo de billones de euros que manejan estos banqueros-capital, apostando en casinos con dinero de monopoly.
Han controlado agosto y el mes ha sido relativamente tranquilo.
Se apunta a septiembre.
Lo mismo me da que me da lo mismo.
Éste no es el mundo de los años 30 del pasado siglo: ni lo es la composición de la sociedad ni el número de personas que habitamos Europa y el planeta.
A Goëbels se le usa profusamente; pero se olvidan de la red, hoy incontrolable. Y ya he dicho muchas veces: por pequeña que sea la vía de agua de un barco, acaba por hundirlo.
Hemos llegado al siglo XXI creando miseria, hambre, ruina moral… Y eso, lo quieran o no, sólo demuestra que la era contemporánea está finiquitada. Es material de derribo. Su podredumbre apesta.
Y es que los poderosos llegan a tal borrachera de poder que se creen intocables.
Ellos y su democracia hecha para dominar a los de abajo, no para representarlos.
Me temo que los de abajo no están por la labor de que les caiga encima toda la infamia genocida de los poderosos.
El capital está hoy como la nobleza y el clero el 13 de julio de 1789: en la inopia.
Vivían en sus burbujas, alejados de la realidad.
Y la plebe era y es algo irrelevante para aquéllos y éstos.
Pues no. Somos quienes creamos la riqueza con nuestro trabajo y conocimiento.
Ellos, de tanta endogamia, tienen los plomos fundidos.
Están ciegos y no ven.
Ya he dicho muchas veces que a mí la sangre me ahoga, me repugna.
Pero hay otras salidas como la muerte civil.
Circuló hace unos meses un hashtag: #NurembergEconómico.
No se trata sólo de robo a espuertas: hay un exterminio económico convertido en genocidio letal para la ciudadanía.
No me cabe duda de que habrá ese nuevo Nuremberg. Porque estamos ante un cambio de era; y el poder y el dinero cambian de manos.
Señores banqueros: sigan pensando que si los ciudadanos no tenemos pan para comer, hagamos tortas.
De ésta ya no salen. El capitalismo muere de éxito y de inanición: mata de hambre y miseria a los ciudadanos y no puede trasladar a la realidad sus exitosos balances inexistentes en el planeta.
Están acabados.
Su euro no llega al 1 de octubre y se va a producir una quiebra desordenada de la eurozona.
Por ceguera y codicia.
Dejen a Grecia caer. Ya verán.
Rescaten a España e Italia.
Volverán a ver.
Señor Paquito Hollande, qué suerte tiene: se cae todo antes de que la cosa pase a Francia.
Esta banca-capital sólo es neoburrez, inutilidad, incapacidad e incompetencia.
Hay hambre y mucha. Y siempre es mala compañera.
Y en vez de atajarla, la incrementan.
Vaya, ¡con la de funcionarios interinos que se quedan en la calle en septiembre!: profesores, médicos, enfermeros; una lista de nuevos parados que les va a llevar al hoyo.
Como no tienen ni la menor decencia ni ética —ni qué decir de moral cristiana—, se irán a la fuerza, pero sin fuerza: no tienen para pagar ni mercenarios, ni sicarios ni policías.
Váyanse de una vez a su lugar natural: al estercolero con las cucarachas y las ratas como colegas.
Ustedes se manejan muy bien en la inmundicia. Son inmundicia moral y física.
Y ése será su próximo trabajo: revolver en las basuras.
http://lacomunidad.elpais.com/vaya-tropa/2012/8/29/desafinados